Lenguaje Administrativo y Jurídico

Viernes, 20 Junio   

Lenguaje administrativo y jurídico, modalidad del lenguaje que se utiliza de una manera determinada y precisa para la obtención de un fin concreto con arreglo a unas fórmulas establecidas —algunas son latinismos y arcaísmos—, léxico determinado y convencional, muchas iteraciones y aparentes redundancias que en este caso concreto no lo son, sino que por su naturaleza lo que se busca es la exactitud y el que no exista ninguna duda sobre lo que se expone.

Este lenguaje guarda relación con el técnico científico, en tanto en cuanto es un lenguaje específico de una disciplina, pero es más amplio y rico porque tiene que matizar más. Por otro lado, afecta más a la comunidad hablante en general, ya que todas las personas en algún momento de su vida tienen que presentar una instancia, firmar una escritura notarial, presentar una demanda en un juzgado, reclamar algo a una institución o sociedad, y otros hechos que afectan a relaciones jurídicas administrativas.

El lenguaje jurídico tiene como fundamento la objetividad y la generalidad, ya que debe cumplir una función social que obliga a todas las personas y para que éstas se sientan obligadas a su cumplimiento ha de estar expuesto con claridad.